Una alineación equivocada, un gol de entrada anulado injustamente, un par de graves errores defensivos y un excelente Brasil que, cuando estuvo en ventaja, manejó con gran tranquilidad el resultado… Todo esto sumado le costó a la selección italiana la derrota por 2 a 0, madurada en el Emirates Estadium, de Londres, gracias a los goles de Elano y Robinho.

Por suerte, se trataba apenas de un amistoso internacional, de enorme prestigio, claro (9 títulos mundiales en la cancha), pero amistoso al fin. Así, el daño más grave fue el final del invicto récord de Marcello Lippi al frente de la Azzurra, que se extendió por 31 encuentros y se quebró justo cuando podía llegar a ser la nueva marca mundial absoluta.

Anuncios